¿Quieres tobogarte?

«Para poder tobogarse hay que subirse a la escalera del tobogán, por eso es que los toboganes necesitan escalera», va diciendo Isabella mientras dibuja una temblorosa línea en una servilleta que le sirve de escalera a un tobogán, tan tembloroso que de lanzarse uno, bajaría dando rítmicos saltitos hasta llegar al suelo con los dientes rotos. No haceSigue leyendo «¿Quieres tobogarte?»

¿Quiénes somos inmigrantes?

Cuando doña Bertha, madre aún primeriza, acudió al consultorio de su médico de cabecera con su hija en brazos, éste la levantó y tras observarla sentenció «disculpe señora, pero yo no atiendo muertos». La niña, con apenas pocos días de nacida, vomitaba todo cuanto comía y su escuálido cuerpo se aferraba débilmente a la vida.Sigue leyendo «¿Quiénes somos inmigrantes?»

¿Hay palabras que no existen?

Las alverjas sólo existen en boca de los campesinos que las siembran. Eso sí, en el diccionario, junto a la foto gris de una pepa que ni siquiera se adivina verde, existen las arvejas. Las alverjas no existen, así como no existen los campesinos que las nombran. Como no existen las gentes de esos países dondeSigue leyendo «¿Hay palabras que no existen?»