¿Ser mujer?

Sosteniendo el pequeño espejo con una mano y con el pañuelo de papel, manchado de polvo trigueño, todavía apretado en la otra, levantó su mirada hacia mí y con esa ligereza propia de los irreflexivos actos cotidianos se permitió decir: “esto es lo que menos me gusta de ser mujer”. Como quien se queja de la inevitable lluvia que moja o del viento que despeina cabezas al pasar.

¿Así de inevitable es pintarse a la mañana y despintarse a la noche, arrancarse con saña los vellos de cada ricón, meterse una pelota de algodón entre las piernas y bañarse en crema antes que cualquier arruga se atreva a aparecer? 

Si nuestras acciones naturales son a menudo tan artificiales, ¿no vale la pena volver a preguntarse que significa ser mujer?, ¿no hemos ganado aún el derecho de decidir cuáles son los gestos que traemos en el vientre y cuáles fueron los que otros nos tatuaron en la piel?

#The100DayProject #Day4

Productividad?

Tanto afán de llegar a tiempo, tanto negarnos el placer de perdernos, de ver otro paisaje, tanto dejar pasar el tren equivocado.

Tanta urgencia por abolir la sorpresa, por saber cuántos clientes atiendo en un día, cuántos cables remiendo en un día, cuántas gráficas pinto en un día, cuántos días me dura la vida.

Incluso tanto apuro por conocer en vacaciones sólo lo que ya conozco, las playas cinco estrellas sin peligros, los centros comerciales sin peligros y las pulcrísimas calles sin peligros de cada país que tacho de la lista.

Hasta el extremo de presionar tanto al otro para que sea eso mismo: una máquina que me facilite la vida, que llegue cuando yo quiero, que diga lo que yo espero y que no se le ocurra fallar.

Tanto orgullo por venir al mundo y no vivir, tanto estudiar para olvidar lo primero: que para que haya un cuento se precisa un nudo y si controlo todo pues no hay ninguno. Y si no hay un susto, una sorpresa, una risa o cualquier cosa que haga un vacío en la tripa, cuál es el propósito de caminar?

#The100DayProject #Day3

¿Tonta?

Tengo para la ternura un chillido, para el miedo, la sorpresa y el dolor un chillido. Un trotadito torpe para cruzar la calle y la muñeca dislocada para abrir frascos, tender puentes y poner clavos.

Un cajón lleno de crayolas rosa para pintarle corazones a todo lo que quiero decir, no vaya a ser que parezca en serio. Tengo para defenderme una espada de espuma y la potencia de mis emociones convertida en una burla.

Tengo un río caudaloso metido en un canal de concreto, estéril, muerto. ¿por qué me inmovilizas con el pretexto de esperar al príncipe de un cuento?, ¿por qué me callas?, ¿por qué me tienes tanto miedo?

#The100DayProject #Day2

¿A destiempo?

Si el que espera, espera contando rayitas en el reloj como las que pinta un preso sin sol, contando cada segundo como un cheque de a centavo que se cobra o se pierde.

Si el que tarda, tarda por un insomnio de risa o de llanto, si se le pasó el bus por quedarse mirando, si se vio demasiado al espejo, se encontró un artista en la calle o se fue caminando despacio.

Si el tiempo es vida y el que tarda, tarda porque va por la calle concentrado en ir palpitando ¿quién va a destiempo?

#The100DayProject #Day1