¿Quiénes somos inmigrantes?

Cuando doña Bertha, madre aún primeriza, acudió al consultorio de su médico de cabecera con su hija en brazos, éste la levantó y tras observarla sentenció “disculpe señora, pero yo no atiendo muertos”. La niña, con apenas pocos días de nacida, vomitaba todo cuanto comía y su escuálido cuerpo se aferraba débilmente a la vida.Sigue leyendo “¿Quiénes somos inmigrantes?”